Gerente de servicio y refacciones
El área más rentable de la agencia, por fin medida
El taller genera el margen que sostiene a la agencia y suele ser el área con menos instrumentación: agenda en libreta, inspección en papel y productividad calculada semanas después de que ya pasó.
Lo que hoy te está costando
Agenda sin capacidad real
Se sobrevende el lunes y se desperdicia el jueves, porque nadie agenda contra la disponibilidad de técnico y bahía.
Autorizaciones sin evidencia
El presupuesto se autoriza por teléfono y no queda registro de quién autorizó qué, hasta que el cliente reclama.
Refacciones apartadas al aire
Piezas comprometidas para órdenes que nunca entraron, y unidades detenidas sin que nadie sepa por cuál pieza.
Archivo muerto que cuesta renta
Cajas de órdenes en bodega, sin índice, justo cuando llega la auditoría de marca o el reclamo de garantía.
Los productos que lo resuelven
- Agendamiento inteligente que reparte la carga del taller y llena los huecos de la semana
- Confirmación y recordatorio automático de la cita, con reagenda sin intervención humana
- Encuesta de satisfacción conversacional que detecta al cliente molesto antes que la marca
- Recordatorio del siguiente servicio calculado por kilometraje y hábito real del cliente
Preguntas frecuentes
Preguntas sobre posventa en una agencia
Primero midiendo la capacidad real por técnico y bahía en lugar de por intuición, y después llenando los huecos: confirmación automática de citas para bajar el no-show, recordatorio de mantenimiento por kilometraje para traer de vuelta al cliente y sobreagenda con criterio en los horarios que históricamente se caen.
Órdenes por día y por asesor, ticket promedio, horas vendidas contra horas disponibles, eficiencia y retrabajo por técnico, nivel de servicio de refacciones, retención de clientes de servicio y CSI. Si solo pudieras seguir uno, sería horas vendidas contra horas disponibles: resume la salud del taller completo.
Es la bodega de órdenes de servicio en papel que crece cada mes, ocupa metros cuadrados y resulta inútil cuando se necesita. Se elimina en dos pasos: que la orden nazca digital y se firme en tableta, y que el histórico existente se digitalice e indexe para que también sea consultable.
